Cerca del 60% de los suelos argentinos presentan deficiencias de fertilización. Si bien su recuperación demandará un proceso de mediano y largo plazo, los especialistas advierten que no hay margen para demorar las acciones. Recuperar la salud del suelo es una condición indispensable para sostener la competitividad, aumentar la productividad y asegurar el futuro de la agricultura argentina.










