—Sin embargo, este “Niño” se está dando en un contexto dónde hay niveles planetarios records de calentamiento en lo océanos.
—Sí, pero a dos meses de que el “Niño” está instalado no se ve su influencia en las lluvias en las regiones productoras de Argentina. Pero vuelvo a insistirte, el calentamiento está, lo que genera dudas es cuál va a ser el impacto real que tenga. A todos nos inquieta que no llueva. Pero por otro lado, estos ajustes están acomodando la situación a lo que veíamos hace 8 meses atrás, cuando íbamos en contra de las noticias que hablaban de un evento histórico. Es más, yo no quisiera pensar que pueda terminar faltando el agua, cuando 60 días atrás el escenario parecía tan distinto.
—¿Qué tendría que pasar para que vuelva a llover como esperamos?
—En términos técnicos, son muchas cosas. Todo estuvo muy simplificado a un solo concepto: “Niño histórico”. Si queres te nombro un factor: la inesperada y persistente circulación polar que sostiene nevadas intensas en Neuquén prácticamente ya en octubre tendría que dejar de actuar de esta manera. Eso es algo que nadie consideró. Pero fundamentalmente, lo que necesitamos es que el “Niño” se comporte como un “Niño”.












