Ensayos a campo en 25 de Mayo demostraron como la fertilización balanceada aumentó casi 30% los rindes.
Fiel a su historia de trabajo, la Asociación Civil Fertilizar presentó los resultados de los ensayos realizados en un campo de 25 de Mayo, en donde se cultivaron en rotación cebada, maíz, soja y trigo apuntando a altos rendimientos.
Los trabajos en el establecimiento “El Sosiego”, comenzaron en 2016 cuando una hipótesis ganaba terreno: “Veíamos que el problema no era que el productor no fertiliza, sino que en general lo hace solamente con nitrógeno (N) y fósforo (P) de bajas dosis promedio“, explicó Andrés Grasso, asesor técnico de la entidad.
Incautaron 17 toneladas de granos de contrabando en Misiones
La Prefectura Naval Argentina incautó un cargamento granos de maíz que estaba por ser comercializado de manera ilegal en la localidad misionera de El Soberbio.
Ahí comenzó el trabajo de Fertilizar, dividiendo los lotes para establecer 4 estrategias de manejo:
* Una parcela sin fertilizar (control);
* La 2da replicando el manejo frecuente que hace el productor (N y P);
* La 3ra con una recomendación ajustada (de acuerdo a análisis de suelo + azufre);
* Una 4ta apuntando a altos rendimientos (balanceada con N, P, S y Zinc).
Resultados
En ese período, el acumulado de cosechas (sumando el resultado de todos los cultivos) fue de 18,8 tn/ha en el control; se incrementó a 24,3 tn/ha en el lote con el manejo frecuente; en el lote con aplicaciones de nutrientes a partir de un diagnóstico saltó a 29,6 tn/ha. Finalmente, en la secuencia de 6 años de cultivos se llegó a la suma de 33 tn/ha en el lote en que se hicieron aplicaciones de fertilizantes con dosis que maximizan rendimientos.
Es decir, la diferencia de rinde entre no aplicar ningún fertilizantes y realizar una nutrición de alto rendimiento fue 14,2 toneladas por hectárea.
“Lo que aporta la nutrición es casi el doble entre el control y el alto rinde. Mientras que entre el manejo frecuente (con N y P) y el de alto rinde son alrededor de 8.000 kilos de diferencia”, señalaron los especialistas. En porcentajes, la brecha de rendimientos al mejorar la oferta de nutrientes es de hasta 30% entre el manejo frecuente y el de alto rendimiento.