Mientras el río se prepara para avanzar y los productores aceleran las gestiones para retirar la hacienda, Scarparo insiste en la necesidad de declarar la emergencia agropecuaria en Entre Ríos para aliviar las consecuencias económicas y financieras del operativo. El objetivo inmediato es sacar los animales a tiempo; el de fondo, evitar que cada inundación ponga en jaque la continuidad de las explotaciones.
“Esta es una forma de vida: esto va a pasar, vamos a volver a entrar a las islas, va a volver a haber bajantes y cada vez nos iremos preparando mejor”, cuenta Scarparo.
La preocupación por los animales y la decisión de seguir produciendo en un territorio que nunca promete estabilidad es el foco de la cuestión. Su pedido final resume la urgencia de los productores: “Sabemos lo que va a pasar; solo necesitamos libertad para trabajar y auxilio para no quedar en el camino”, concluyó.












