Más allá del relevamiento inicial, la apuesta de largo plazo es que estos datos sirvan para establecer parámetros propios de la leche de oveja argentina —hoy inexistentes— y sienten las bases para su incorporación a los marcos regulatorios nacionales.
Es decir: que la ciencia local termine escribiendo las reglas de un producto que, hasta ahora, se manejaba con referencias importadas.
Para la FCA-UNLZ, el proyecto es también una forma concreta de sostener su compromiso con la investigación aplicada y la vinculación con el sector productivo, dos pilares que consideran clave para el desarrollo agropecuario del país.










