La exposición reunirá a unos 300 reproductores de pedigree pertenecientes a 60 cabañas de diferentes puntos del país. Los ejemplares de bozal serán evaluados por Julio Fernández, mientras que Emanuel Canale tendrá a su cargo las clasificaciones en lotes.
Pero la actividad no quedará concentrada en la pista. Al menos ocho firmas consignatarias realizarán remates diarios por streaming desde la Arena Angus y el Salón de Eventos, con una oferta proyectada de unas 60.000 cabezas de invernada y cría.
El escenario comercial llega, además, con buenas señales para los criadores. “Los resultados de los remates en la temporada son muy buenos y los promedios en kilos son positivos. La buena situación del criador, que está obteniendo un buen valor por su producto, se está volcando a la inversión genética. Se vende todo a buenos promedios”, sostuvo Derito.
MOMENTO GANADERO QUE IMPULSA LA INVERSIÓN
La mejora en los valores obtenidos por los productores abre espacio para una mayor inversión en genética, justamente uno de los eslabones que Angus considera centrales para sostener la diferenciación de la carne argentina en los mercados internacionales.
Durante la exposición, los criadores tendrán acceso a líneas de financiamiento respaldadas por Banco Provincia para acompañar la adquisición de reproductores. A esto se suman los beneficios impositivos contemplados por el RIMI (Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones), que permite la amortización acelerada durante el primer año para la compra de reproductores machos y hembras.
Con este escenario, mientras las toneladas certificadas muestran hasta dónde puede llegar la demanda internacional, la pista de Cañuelas buscará poner en escena dónde comienza esa historia: en la genética, en los criadores y en la calidad de los rodeos que abastecen a una industria que encontró en la marca Angus una puerta de entrada a los mercados de mayor valor.










