La cifra no implica necesariamente una oferta extraordinaria, sino que representa animales que actualmente forman parte del stock y que podrían transformarse en hacienda terminada durante los próximos meses. La verdadera incógnita estará en la velocidad de esa salida.
“El verdadero interrogante, por lo tanto, no es únicamente cuánto de la oferta futura está actualmente encerrada, sino a qué velocidad esos animales comenzarán a transformarse en oferta efectiva de faena”, concluye Rosgan.
Si la participación de los feedlots se mantiene en torno al 38%, esos 1,6 millones de animales podrían acompañarse de una faena total de entre 4,2 y 4,3 millones de cabezas entre septiembre y diciembre. Sumados a los 8,1 millones acumulados hasta agosto, el año podría cerrar en torno a 12,3-12,4 millones de animales faenados.
Todo esto, además, deberá atravesar un factor que puede modificar las previsiones: El Niño. El exceso de lluvias podría complicar el manejo de los sistemas pastoriles y también generar dificultades operativas en los corrales, afectando su capacidad de recepción y sus márgenes.












