LOS NIVELES DE REPOSICIÓN DEL FEEDLOT
En consecuencia, el número de animales encerrados -que comenzó a marcar niveles récord desde comienzos de año- ha mantenido esa misma dinámica hasta la fecha.
En efecto, impulsadas por el nivel de reposición registrado en septiembre, las existencias al 1° de octubre alcanzaron las 2.097.509 cabezas, cifra superior a la registrada el mes previo y, a su vez, el nivel más elevado para un mes de octubre desde que se dispone de esta serie de registros.
“Más allá del desvío que este comportamiento revela respecto de su patrón estacional, cabe preguntarse si este nuevo movimiento de aparente ‘llenado’ puede llegar a modificar temporalmente la oferta esperada hacia fin de año o si, en realidad, lo que está cambiando es la propia dinámica de ingreso y permanencia de los animales dentro de los corrales”, manifestó el Rosgan.
Para responder qué puede suceder con la oferta de los próximos meses, resulta necesario determinar primero cuál de los dos componentes de esta relación -ingresos o egresos- es el que efectivamente se está desviando de su comportamiento habitual.
Por el lado de los ingresos, el comportamiento habitual suele ser marcadamente estacional y está asociado principalmente a la salida de invernada liviana de los campos. Sin embargo, este año la dinámica fue mucho más estable, sin registrarse un momento de fuerte concentración de ingresos a los corrales.
En lo que respecta a los egresos, si bien su curva estacional es menos pronunciada que la de los ingresos -precisamente porque el productor puede ajustar la intensidad y duración del proceso de engorde-, a partir de la segunda mitad del año la oferta de animales terminados tiende habitualmente a incrementarse.
CAÍDA EN LOS EGRESOS DE LOS FEEDLOTS
Sin embargo, este año se observa una fuerte caída en los egresos durante el último mes, en claro contraste con el comportamiento habitual.
Probablemente, en este punto comienza a jugar un papel relevante la decisión de prolongar el período de engorde, buscando obtener animales más pesados y con un mayor nivel de terminación y engrasamiento final.
“Lo cierto es que, aun con una ocupación récord de los corrales, la cantidad de animales aportados a la faena por los feedlots durante el último mes se retrajo un 25% respecto de lo registrado un año atrás”, admite el informe.
Sin embargo, más allá de esta baja puntual, los datos sugieren que algo está cambiando en la dinámica del engorde. La convivencia entre el corral y el potrero configura un sistema productivo de gran flexibilidad, capaz de ajustar los tiempos de terminación y, de este modo, distribuir de manera más estable la oferta de hacienda a lo largo del año.











