EL MAÍZ Y LAS OTRAS PLAGAS PELIGROSAS
Por otro lado, la chicharrita del maíz es hoy la enemiga pública número 1 en materia de plagas, pero no es la única amenaza rondando.
Sobre este punto, Peralta abordó la situación relacionada con la oruga cogollera del maíz (Spodoptera frugiperda), otro insecto que es desde hace años un dolor de cabeza para el cultivo.
Peralta detalló la evolución del control biotecnológico, desde las primeras proteínas Herculex (HX), pasando por las tecnologías VT Double PRO y PowerCore, hasta la adopción de la proteína VIP3A (presente en tecnologías como Viptera).
El problema es que durante la última campaña aparecieron también fallas de control en la proteína VIP en distintas regiones del país y la industria advirtió que, si estas poblaciones resistentes se consolidan, el cultivo volverá a enfrentar graves problemas de cogollera, con el agravante de que las nuevas proteínas transgénicas tardarán entre tres y cuatro campañas en llegar al mercado.
“Beto” Peralta, experto en plagas
Frente a este escenario, Peralta hizo un llamado directo a ejecutar las herramientas de manejo ya conocidas:
- Siembra de refugios: Implementar los bloques de maíz no Bt para preservar la susceptibilidad de las poblaciones de insectos.
- Monitoreo de lotes: Recorrer periódicamente los campos para determinar la presencia de la plaga y aplicar controles químicos oportunos si fuera necesario.
“Si estás muy tranquilo que la tecnología te controlaba y ni lo mirabas, vas a tener problema. Porque sabemos que es una plaga que hay que estarle arriba. Si te olvidas, te va a pasar por encima”, repasó.
En tanto, también mencionó otras plagas en el radar, que podrían representar amenazas futuras:
- Barrenador del tallo (Diatraea saccharalis): Aunque se encuentra controlada por las bioproteínas en los híbridos comerciales comunes, representa un riesgo latente si desarrollara resistencia, especialmente en maíces pisingallo donde el manejo a campo es sumamente complejo.
- Chinches: Registran un avance paulatino en la etapa de implantación del cultivo, presentando desafíos técnicos en cuanto a la dinámica poblacional y los momentos óptimos de intervención en esquemas de rotación.
No obstante, Peralta concluyó que ninguna de estas plagas constituye actualmente una “limitante de producción” al nivel del complejo de la chicharrita, aunque remarcó la importancia de mantener la vigilancia activa en el lote.










