El sector frutihortícola de Mendoza está experimentando una fuerte preocupación debido a la caída del consumo general, que afecta a pequeños productores que luchan por sobrevivir mientras enfrentan costos de producción, distribución y laborales crecientes. Además de la disminución de la demanda, los productores locales se ven perjudicados por un aumento en la importación de productos que compiten con los suyos, sumado a la dificultad de trasladar los mayores costos a los precios finales.
Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola Argentina (UFHA) filial Mendoza, ofreció un diagnóstico sombrío sobre la situación que aqueja al sector.
«La situación del sector sigue siendo muy negativa. Las ventas están frenadas. Y aunque algunos productos, como el verdeo, han visto un aumento de precios por las tormentas de granizo, en general, los valores no están alcanzando los números que los productores necesitan para ser rentables», expresó Carrasco ante los micrófonos de FM Vos 94.5.
«Los productos como la zanahoria, la papa, la cebolla, el tomate y la berenjena se encuentran en una situación crítica. Por ejemplo. el precio del cajón de tomate se vende a $30.000, un valor significativamente inferior a los $80.000 que costaba el año pasado», citó para graficar la caída en los valores y el poco margen de rentabilidad que tienen los productores.
Más adelante, Carrasco explicó que la principal razón de la baja de precios, a pesar de la escasa oferta, es que la verdura es un producto perecedero. «Es un alimento que una vez que pasan dos o tres días se empieza a echar a perder. La mayor paradoja es que los precios bajos no logran impulsar el consumo. Creo que la falta de poder adquisitivo de la gente es el mayor problema. Hoy, las familias pagan los servicios y créditos y les queda poco dinero para comprar para comer. La situación está bastante jodida para todos», manifestó.
Lucha contra el mercado ilegal y la falta de control
A la difícil situación económica se suma la competencia desleal. Carrasco reveló que han mantenido una reunión con la Policía Rural de Mendoza para abordar el problema de la venta de productos en la ruta, a precios inferiores a los del mercado. «A raíz de esta reunión, la Policía Rural implementará controles y fiscalizaciones en las rutas para verificar los remitos y la procedencia de la mercadería. Es decir, determinar el origen de los productos», enfatizó.
«Lo que se busca es que haya igualdad dentro del sector. Los controles van a estar enfocado sobre la comercialización de nueces, aceitunas, frutillas, cerezas y palta. No puede ser que sobre la ruta se venda el kilo de palta 3 mil pesos cuando de costo sale cinco mil pesos. Hay que constatar el origen que tiene esa mercadería», declaró sobre el cierre de la charla.